Mochila ligera, corazón atento
Seleccionar pocas cosas abre espacio para lo que cuenta: agua, capa, cuaderno, botiquín honesto, una navaja que realmente uses. Elegir equipo reparable y de origen claro reduce peso ético y físico. Caminar con mochila liviana agudiza los sentidos: hueles la resina, oyes los arroyos bajo la nieve, distingues la sombra de un águila en la roca. Menos lastre, más conversación con el paisaje.